Manhattanhenge es un término reciente, popularizado por el doctor Neil deGrasse Tyson, director del Planetario Hayden, para describir un fenómeno que ocurre dos veces al año, el primero unas semanas antes, y el segundo unas después del solsticio de verano, cuando el sol se alinea con las calles que recorren este-oeste las calles de Manhattan, iluminando todas las calles de la isla 15 minutos antes de la puesta de sol.
Como es bien conocido, la mayor parte de la isla de Manhattan forma una cuadrícula, de acuerdo con un plan que fue trazado a partir de 1811; la parte que está al sur de la calle 14 no sigue este patrón y hay excepciones, como puede ser Broadway.
Debido a ello, hay ocasiones al año en las que el sol se alinea con las calles (que recorren este-oeste la isla, mientras las avenidas lo hacen sur-norte).
Los neoyorquinos asumen que la isla está perfectamente alineada respecto del norte por cuestiones prácticas, aunque en realidad tiene una ligera inclinación con respecto del norte real (como puede verse en el mapa), de unos 28,9 grados, por lo que el “norte” en realidad es noreste y el “sur”, suroeste.
Debido a ello, las alineaciones solares no coinciden con los solsticios.
Los “Solsticios de Manhattan”, como eran conocidos, o Manhattanhenge (que deriva, naturalmente, de Stonehenge), tienen lugar el 28 de mayo y el 12 de julio (aunque el fenómeno puede observarse uno o dos días después debido al poco movimiento del sol hacia el norte). Estas fechas son unas tres semanas antes y tres semanas después del 21 de junio, solsticio de verano. De no ser por la “inclinación” de Manhattan, los fenómenos tendrían lugar en los equinoccios de primavera y otoño.
Esto se ha convertido en un fenómeno muy popular entre los fotógrafos, que se pelean por obtener las mejores instantáneas del sol a punto de ponerse, proyectando su luz sobre la calle.
Al tener que situarse los fotógrafos lo más hacia el este que les sea posible y que esta ubicación posibilite la visión del horizonte de Nueva Jersey (hacia el oeste) ha hecho que las Primera y Tercera Avenidas sean muy populares, así como las calles más anchas (14, 23, 34, 42, 57, entre otras) son las más concurridas, debido a la distancia entre edificios que crea un “efecto cañón” muy fotogénico.
¡Ya saben, preparen sus cámaras para el próximo 12 de julio!
Fotografía: Michelle Thompson, vía Flickr.







































