Durante el día de hoy se celebró en todo el mundo el Día Mundial sin Coches. En Vigo, el Ayuntamiento lo celebró instaurando la gratuidad en algunas de las líneas del Vitrasa, aunque ni mucho menos, las más concurridas…
En cualquier caso, Vigo no está para “celebraciones” con las calles levantadas por las cuatro esquinas de la urbe… el cierre de un tramo de la calle Colón (entre Uruguay y Policarpo Sanz) provocó este monumental atasco a la ya de por si atascada calle García Barbón, como puede observarse en la foto superior que ilustra esta entrada.
Además, se echaron en falta un mayor número de actos de concienciación y, si acaso, explicativas de la jornada.
El Día Mundial sin Coches, parte de la Semana Europea de la Movilidad, viene celebrándose en Europa desde 2000, cuando la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea apoyó política y financieramente la celebración en todo el continente de actividades bajo el lema “¡Mi ciudad, sin mi coche!” estableciéndose como día de celebración el 22 de septiembre, con la finalidad de concienciar tanto a las autoridades, como a los ciudadanos de los crecientes problemas de movilidad que presentan las urbes europeas, con el deterioro en la calidad de vida de los ciudadanos y medioambiental.
Es en 2002 cuando se enmarca dentro de la Semana Europea de la Movilidad, con el fin de dar cabida a un mayor número de actividades, y ante el creciente número de ciudades que se suman al evento, festejándose desde entonces entre el 16 y el 22 de septiembre, aunque la Comisión recomienda que los actos centrales se celebren el mismo día 22.
Tiene su precedente en 1998 en Francia, que inició la celebración de los actos de “¡Mi ciudad, sin mi coche!” como una experiencia piloto para resaltar los problemas que la tiranía del automóvil causan en sus ciudadanos, las consecuencias medioambientales derivadas de ello, así como la búsqueda de soluciones a esos crecientes problemas de movilidad.
A nivel mundial, los precedentes se sitúan en la crisis del petróleo de 1973, si bien no se celebraban en estas fechas en un día y periodicidad fijos, no siendo hasta 1994, tras la Conferencia de Ciudades Accesibles, celebrada en octubre de ese año en Toledo, tras la cual se celebran los primeros días “sin coches” en Reikiavik (Islandia), Bath (Reino Unido) and La Rochelle (Francia).














































