Archive for the ‘ personal ’ Category

Mi lista de deseos FNAC 2012

Wishlist FNACEs la primera vez que participo en este sorteo que anualmente realiza FNAC para los blogueros residentes en España. Se deben seleccionar productos de la página fnac.es, por un importe total que no supere los 2.013 €, pudiendo participar blogs que estuviesen abiertos con anterioridad a 1 de julio de 2012, y cuyo editor sea mayor de edad. Las bases completas, están aquí.

Y, sin más, aquí va mi wishlist (¡y que haya suerte!) ;-)

Electrónica y Tecnología:

Música y Cine:

Libros/eBooks:

Libros de Lacombe (ilustrador):

Hogar:

Figuras y Varios:

El importe de la compra asciende a 1.636,88 euros.

Resucitando viejas fobias…

Ascensores del Metro de Londres Me encontraba esta noche en un centro comercial de nuestra querida ciudad olívica para comprar un regalo de Reyes que se me resiste y, tras caer en la cuenta que dicho regalo se encontraba en otro establecimiento de la urbe, aproveché para subir cinco plantas arriba y comprar algo para mi padre en la sección de TV/Electrónica…

Y de repente, luego de partir de la planta baja, ¡¡¡chassssss!!! y ahí se quedó el ascensor, plantado entre las plantas baja y primera. Íbamos dentro un empleado del centro comercial y yo. Tras intentar mi compañero de odisea abrir en vano las puertas del ascensor, llamó a su jefe, quien le prometió un pronto rescate.

Tras unos minutos, que a servidor se le hizo una eternidad, ¡¡¡adiós luces en el ascensor!!! ¡¡¡Encima a oscuras!!! Y nueva llamada al jefe. Yo, en mis adentros, temblaba como pocas veces lo hice, tal cual niño pequeño…

Le confesé al compañero de odisea mi fobia a los ascensores. Quien esto escribe se quedó en al menos dos ocasiones encerrado en ascensores en la ciudad de los rascacielos. En otra ocasión, encerrado en un convoy del Metro de Nueva York, encima del elevado de la calle 125, en la línea 1, con cientos de pasajeros. Y ya más crecidito, atrapado en la última planta del Pirulí vigués.

Los ascensores y yo tenemos mala relación, está visto.

Después de unos 15 minutos, que a servidor se le hizo una eternidad. Por fin vinieron a rescatarnos. ¡¡¡Y se hizo la luz!!!

¿Es lícito que publiquen una foto tuya…

…licenciada con Creative Commons sin tu conocimiento?

Vitrasa Citaro C9 De entrada, les diré que sí es lícito, siempre y cuando, como recoge la licencia Creative Commons 3.0, se le dé reconocimiento al autor, se publique con fines no comerciales y no se realicen obras derivadas.

Esta es la licencia que este autor utiliza para las fotografías que publica en Flickr e incluso en esta bitácora (las de elaboración propia, obviamente).

Hoy me llevé la sorpresa de que en determinado sitio de la Xunta de Galicia se utilizó una fotografía de mi autoría, para ilustrar un servicio de la Consellería del ramo; forma parte de un mosaico hecho para la portada de ese sitio.

Transporte Metropolitano de Galicia Nada que objetar, yo no me hubiese opuesto a que se utilizase dicha imagen, todo lo contrario, me siento enormemente halagado que una fotografía mía sea considerada buena para su uso en otros sitios –más aún en un organismo-, pero… ¿no creen que hubiese sido más elegante que se pusiesen en contacto conmigo –y el resto de los autores- para indicar que se hará un uso de esas imágenes, su finalidad, etc.?

Es la segunda vez (que yo sepa), que me pasa esto. La primera vez fue hace un año, creo recordar, en la que un determinado partido político utilizó otra imagen, de una parroquia limítrofe con Vigo, para anunciar una reunión que trataría de los problemas que afectan a esa parroquia.

Repito, ¿es tan complicado ponerse en contacto con ese autor? ¿O al menos, darle el crédito o poner un enlace al sitio donde se obtuvo dicha fotografía?

Yo lo veo como una cuestión de elegancia.

Miguel Ríos – Memorias de la Carretera

Miguel Ríos, pionero del rock en España y en español, acaba de anunciar el inicio de la que será su última gira, tras la cual se retirará después de 45 años de carrera musical.

La gira lleva el nombre de este sencillo, Memorias de la Carretera (que pertenece a su último álbum, Sólo o en compañía de otros, de 2008). El primer concierto de despedida se celebró el pasado día 11 en Hoyo del Espinar (Ávila), ante 10.000 personas, demostración de que “los viejos rockeros nunca mueren”.

Además de ser uno de mis favoritos de entre los músicos en español, ocupa un lugar especial para mi, puesto que su gira “Rock de una noche de verano” fue mi primer concierto, en 1983, en el Estadio de Balaídos.

Grandísimo directo, muy bien acompañado por una debutante Luz y los madrileños Leño.

¡Larga vida al Rock & Roll!

Siempre quise hacer esto…

Vaya por delante que no quiero hacer apología de esto, pero pasé un buen rato viendo alguno de estos vídeos. Muchas veces se me pasó por la cabeza de crío hacer esto, pero el sólo pensar en un policía de Tránsito (o uno de paisano camuflado) poniéndome los grilletes, pues como que no…

Además mis padres no me hubieran dejado, jajaja!!!

Lo que no entiendo cómo puede haber alguien que deje a su crío, al menos 9 minutos cambiando de línea, sino, vean este vídeo… ¡¡¡en fin!!!

Escena del baile en The Breakfast Club

The Breakfast Club, conocida en España como El Club de los Cinco, es una película de 1985 dirigida por John Hughes. Vilipendiada entonces, hoy se ha convertido en un clásico de las “teen movies” y es una película de referencia de Hughes, junto con Pretty In Pink (La chica de rosa) o Sixteen Candles (Dieciséis Velas).

Trata de cinco jóvenes que quedan castigados en su escuela secundaria un fin de semana, cada uno representa un cliché (¿tribu urbana?), a saber: la princesa, el cerebrito, el deportista, la chiflada y el criminal. Aparentemente no tienen nada en común, pero las horas que pasarán juntos los unirá y verán que tienen más en común entre ellos de lo que nunca habían pensado.

Disfruté mucho con esta película en 1985, y aún la disfruto hoy, tanto en versión doblada como en versión original.

Muchos coincidimos, yo también, que el mejor momento de la película es la “escena del baile”, casi al final de la cinta. Los cinco bailan en la biblioteca al son de We Are Not Alone (No estamos solos) de Karla DeVito.

¡Disfrutadlo!

¿Qué clase de gato grande eres?


You Are a Jaguar


You have a knack for reforming, balancing, and even healing people.

You see the good in everyone, and you help bad people learn to be better.

Even though you connect to people, you can’t help but feel separate from everyone else.

You often feel like you are on the outside looking in, even with your closest family members and friends.

Tienes una habilidad para los cambios, el equilibrio e, incluso, para recuperar a las personas.
Ves el bien en todo el mundo y ayudas a las personas para que aprendan a ser mejores.

Incluso aunque conectes con las personas, no puedes ayudar, mas sentirte separado de todo el mundo
A menudo te sientes como que estás mirando dentro desde fuera, incluso con los miembros de tu familia y amigos más cercanos.

Nueva edición mundial del NY Times

New York Times - Edición EE.UU.

New York Times - Edición EE.UU.

Esta noche al hacer mi “repasito” cuasi diario del New York Times me encontré con la sorpresa de que acaban de lanzar la nueva “Global Edition” de la Gran Dama Gris. Por defecto, al entrar al diario, nos lleva a la edición de EE.UU., con un banner invitándonos a visitar la nueva edición para leer “noticias internacionales desde una perspectiva mundial“.

Esta edición la realizan en colaboración con el International Herald Tribune, diario del grupo NYT Company, que ya colaboraba con el rotativo neoyorquino en la edición en papel (en realidad han combinado ambos diarios en uno para la edición digital, el antiguo dominio iht.com lleva a la edición global del NY Times).

New York Times - Edición mundial (con IHT)

New York Times - Edición mundial (con IHT)

Interesante movimiento del Times, aunque opino que un poco tarde, pues otros medios ya hace tiempo que hacen estas “dobles ediciones“, por citar algunos, El País, la CNN o la BBC.

Personalmente, no creo que lea mucho la nueva edición, particularmente entro en el Times para leer las noticias de la región de los Tres Estados… ¡y el béisbol!

Katrina And The Waves – Walking On Sunshine

Katrina And The Waves fue un banda británica muy conocida de los años Ochenta que se mantuvo en activo hasta 1997. El grupo surge de la fusión de dos bandas previas, The Waves y Mama’s Cookin’, en 1982 son rebautizados como Katrina And The Waves.

A principios de 1983 empiezan a tener éxito en Canadá, siendo en este país donde publican (a su cargo) su primer disco, al ser Attic Records la única discográfica que les hace una oferta al grupo. Por ello, Walking On Sunshine, su primer trabajo, se publica sólo en Canadá, a pesar de estar basados en Cambridge, Inglaterra.

De uno de sus primeros temas, Going Down To Liverpool, The Bangles hace una versión muy exitosa, añadiéndose al incipiente éxito de Katrina And The Waves.

En 1985 les llegaría el éxito en todo el mundo, al publicar Capitol su primer disco internacional, de título homónimo, en el cual vuelven a grabar o remezclan títulos de su primer trabajo canadiense. Walking On Sunshine se convertiría en el mayor éxito de este disco, que les daría la nominación a los Grammy como “Mejor artista novel“.

Al año siguiente publicaron el trabajo Waves que ya no gozó del mismo éxito que el anterior, iniciándose un lento declive con un pequeño repunte a finales de los Noventa, al ganar el concurso de Eurovisión de 1997, con la canción Love Shine a Light, representando al Reino Unido. La banda se disolvió, agriamente, al año siguiente.

La canción ha sido utilizada profusamente en series de televisión, películas y en publicidad, como puede verse en este artículo de Wikipedia (en inglés). Siempre que oigo la canción, me viena a la mente la película Alta Fidelidad, basada en la novela británica de 1995, del mismo nombre, aunque en el largometraje la acción es trasladada de Londres a Chicago, y está interpretada por un siempre estupendo John Cusack, haciéndo aquí de melómano inmaduro en sus relaciones con las mujeres.

One World Trade Center

Recreación de One World Trade Center, de 2006, de Skidmore, Owings & Merrill (vía Newsday)

Recreación de One World Trade Center, de 2006, de Skidmore, Owings & Merrill (vía Newsday)

Ayer, silenciosamente, casi con sigilo, se supo que la Autoridad Portuaria de Nueva York y de Nueva Jersey (PANYNJ), organismo propietario del solar conocido como Zona Cero decidió tirar abajo el nombre con el que se iba a conocer el edificio buque insignia del complejo: the Freedom Tower (la Torre de la Libertad).

WNYC, la Radio Pública de Nueva York, lo daba a conocer (y hoy lo reproduce el rotativo Newsday) al informar que este edificio, cuya apertura está prevista para 2013 ya tiene su primer inquilino: un consorcio chino, Bejing Vantone, dedicada a la promoción de los intercambios comerciales entre China y los EE.UU., que ocupará seis plantas de las 102 que tendrá esta torre.

La noticia de que empieza a haber inquilinos, tanto en el One WTC, como en el Seven World Trade Center (7, WTC, últmo edificio en caer aquél fatídico 11 de septiembre y el primero en ser reabierto) es una buena noticia, sobre todo para Nueva York, pero también para el país y, ¿por qué no?, para el resto del mundo. Es una señal de que la ciudad de los rascacielos va recuperando poco a poco su pulso vital, crucial, además, en estos tiempos de crisis e incerteza económicas.

Pero lo que realmente me alegró de la noticia fue la recuperación del nombre original del edificio.

En los meses y años posteriores a la destrucción del WTC original, se crearon dos bandos, unos que abogaban por una reconstrucción del complejo tal cual era antes de 2001 y otras que debería de borrarse toda huella, incluído su nombre original. Siempre pensé que esta parte de la discusión era absurda, dicho sea con todos los respetos, por que al fin y al cabo, ¿qué era si no el World Trade Center? Como su propio nombre indica, no se trataba más que un centro mundial de comercio, ¿o no?

El World Trade Center dio nombre al consorcio que agrupa a todos los centros de intercambio mundial, repartidos por todo el orbe y, de hecho, la sede central se ubicó en una de las Torres Gemelas, hasta la destrucción de estas (actualmente se encuentra en Lexington Avenue, pero supongo que cuando reabra el complejo, se volverá a trasladar hasta esta parte del Bajo Manhattan).

Los neoyorquinos se caracterizan por sentir mucho afecto por los nombres de toda la vida. El edificio Pan-Am hará unos quince años que se llama Met-Life, pero los neoyorquinos siguen llamándolo Pan-Am, reciéntemente el puente Triborough fue renombrado Robert F. Kennedy (en corto, RFK) y ¿cuántos años más seguirán llamándolo Triborough?…

… y la estación de Metro terminal de la línea E siguió llamándose World Trade Center, incluso después de su reapertura en enero de 2002.

Por cierto, que la Autoridad Portuaria aduce que cambia el nombre de la estructura por razones de “marketing“.

Para los interesados en saber la evolución de la reconstrucción del complejo, pueden visitar esta página de la Autoridad Portuaria y de LowerManhattan.info (ambas en inglés)

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